Cuando el diseñador se va de vacaciones: marcas conquistan con garabatos en redes
- Crac Medios

- 15 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Las redes sociales, acostumbradas a diseños impecables y campañas milimétricamente planeadas, han sorprendido a sus usuarios con algo inesperado: garabatos mal hechos, tipografías torcidas y mensajes en tono de broma. La excusa es tan sencilla como ingeniosa: “Nuestro diseñador gráfico está de vacaciones”.
Lejos de ser un descuido, detrás de esta aparente improvisación están algunas de las marcas más reconocidas del mundo, que encontraron en la estética “amateur” una manera de conectar con su audiencia de forma auténtica y divertida.
Una tendencia que cruza fronteras

Lo que empezó como un experimento aislado se convirtió rápidamente en un fenómeno global. En la India, por ejemplo, Garnier publicó un protector solar dibujado con trazos digitales dignos de Paint, acompañado de la frase: “Our graphic designer is on leave… but the sun is not”.
En América Latina, varias marcas de alimentos adoptaron la misma fórmula, adaptándola a su propio estilo y lenguaje local. El resultado fue un aluvión de comentarios, compartidos y reacciones positivas que confirmaron lo que ya es tendencia: menos perfección y más autenticidad.
¿Por qué funciona esta estrategia?
En un entorno digital saturado de anuncios visualmente similares, un doodle torpe o un diseño “mal hecho” puede resultar refrescante. El valor está en la honestidad aparente y en la capacidad de romper la barrera de lo aspiracional para mostrarse más cercanos, más humanos.
Además, este recurso despierta la curiosidad y genera conversación. ¿Es real que no había diseñador? ¿Es un truco de marketing? Esa ambigüedad alimenta el engagement y convierte la pieza en un gancho perfecto para la interacción.

De error a recurso creativo
Lo interesante de esta ola de garabatos es que demuestra que en marketing digital no siempre gana lo más pulido. A veces, un recurso simple, espontáneo y hasta “mal hecho” puede tener más poder para viralizarse que una campaña de gran presupuesto.
En definitiva, las marcas que se sumaron a este movimiento no solo jugaron con la ironía, sino que también demostraron que en redes sociales la creatividad no tiene reglas fijas.
Por: Valeria Paredes Tafur.





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